El secreto para un hogar más fresco: la campana extractora
No podemos negar que el olor de la comida en la cocina es acogedor, hasta que éste se esparce por toda la casa y se queda en ella. Por eso hoy vamos a explicar cómo una campana extractora puede mejorar tu experiencia en la cocina abordando este desafío de manera efectiva, pero empecemos con sus beneficios:
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Eliminación de olores persistentes. La preparación de alimentos aromáticos puede dejar olores que impregnan toda la casa. Un extractor se convierte en tu aliado al eliminar estos olores de forma eficiente pues captura las partículas de olor y las expulsa al exterior dejando tu hogar con un aroma fresco y agradable después de cada comida.
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Reducción de la humedad. La humedad en la cocina puede causar problemas durante la cocción, desde hacer que los alimentos se cocinen mal hasta afectar otros electrodomésticos. Aquí, la campana extractora actúa como un escudo contra la humedad al evacuar el vapor y el aire caliente al exterior lo que mejora las condiciones de cocción y prolonga la vida útil de tus electrodomésticos y superficies.
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Mantenimiento de la limpieza en la cocina. Una cocina limpia es esencial para una experiencia culinaria segura y placentera. Sin embargo, los vapores y las partículas de grasa pueden acumularse en las superficies, lo que requiere una limpieza constante. Para reducir la cantidad de grasa y suciedad que se deposita en tus muebles y electrodomésticos, simplificando significativamente el mantenimiento y la limpieza general del espacio instala una campana extractora.
Materiales de calidad para tu cocina
Cuando se trata de elegir una campana extractora, los materiales desempeñan un papel fundamental en su rendimiento y durabilidad. A continuación, explicaremos algunas opciones y sus ventajas.
Acero inoxidable. Este es un material popular en las campanas extractoras debido a su resistencia excepcional a la corrosión y al desgaste, lo que significa que tu extractor mantendrá su aspecto elegante durante años. Además de su durabilidad, el acero inoxidable agrega un toque de modernidad y estilo a tu cocina. Su superficie lisa es fácil de limpiar, lo que simplifica el mantenimiento y garantiza que tu campana extractora luzca impecables en todo momento.
Vidrio templado. Las campanas extractoras con paneles de vidrio templado ofrecen una combinación perfecta de elegancia y practicidad pues el vidrio es fácil de limpiar y resiste las manchas, lo que es especialmente útil en una cocina donde las salpicaduras de grasa y líquidos son comunes. Además, el vidrio templado agrega un toque sofisticado a tu espacio culinario pues su diseño transparente permite una mejor iluminación y una sensación de amplitud en la cocina.
Aluminio. Este es otro material comúnmente utilizado en las campanas extractoras debido a su ligereza y eficiencia en la conducción del aire. La campana extractora de aluminio es más fácil de instalar debido a su peso reducido, lo que las hace ideales para techos y paredes que no soportan cargas pesadas. Además, el aluminio es un conductor eficiente del aire, lo que significa que la campana puede eliminar humos y olores de manera rápida y efectiva.
Limpia fácilmente tus extractores
La limpieza regular de tu campana y sus filtros es esencial para mantener un ambiente limpio y saludable en tu cocina. Por eso te proporcionaremos detalles sobre cómo llevar a cabo una limpieza efectiva, cuán frecuentemente debes hacerlo y los beneficios que esto aporta a tu campana extractora tanto en términos de durabilidad como de eficiencia.
Antes de comenzar, asegúrate de desconectar la campana de la alimentación eléctrica para garantizar tu seguridad. Luego extrae los filtros de la campana, estos atrapan la grasa y los residuos, por lo que es importante limpiarlos regularmente.
A continuación, sumerge los filtros en agua caliente con jabón y déjalos reposar durante unos minutos para aflojar la grasa acumulada. Usando un cepillo suave, frota suavemente los filtros para eliminar la grasa y los residuos. Presta atención a las áreas más sucias. Después, enjuágalos para eliminar cualquier residuo de jabón y sécalos completamente antes de colocarlos en la campana extractora.
En cuanto a la frecuencia, se recomienda limpiar los filtros de la campana al menos una vez al mes o con mayor frecuencia si cocinas con regularidad. Esto garantiza que la grasa no se acumule y obstruya el flujo de aire, lo que podría reducir la eficiencia de la campana.
Cómo usar tu campana extractora de manera eficiente
Aprovechar al máximo tu extractor no solo mejora la calidad del aire en tu cocina, también contribuye a un ambiente más saludable y agradable en todo tu hogar. Por eso te ofrecemos consejos detallados sobre cómo puedes usar de manera eficiente tu campana extractora para disfrutar de todos sus beneficios.
Encenderla antes de cocinar. Uno de los errores más comunes es encender la campana extractora después de que los olores y el humo ya hayan invadido tu cocina. Para obtener mejores resultados, enciende la campana antes de comenzar a cocinar. Esto permite que el sistema capture los olores y vapores desde el principio evitando que se dispersen por todo el espacio y se adhieran a las superficies.
Ajustar la velocidad. Las campanas extractoras, generalmente, tienen varias velocidades. Para freír a altas temperaturas, utiliza una velocidad alta para capturar eficazmente los vapores y la grasa. Usa tu campana extractora a una velocidad más baja para cocinar a fuego lento o saltear. Ajustar la velocidad de manera adecuada no solo mejora la eficiencia, sino que también reduce su ruido.
Mantenerla limpia. Una campana limpia es esencial para su funcionamiento: limpia regularmente las superficies visibles como el exterior y la iluminación. Además, no olvides la limpieza de los filtros, como se mencionó en la sección anterior.
Explorando opciones para tu cocina
Cuando se trata de campanas extractoras, no hay una sola que sirva para todos: su elección depende de tu cocina y tus preferencias personales. Ahora, conocerás el diseño de tu próxima campana extractora para que escojas la más conveniente.
Campanas de pared. Estas son las más comunes y se montan en la pared sobre la estufa. Son versátiles, se adaptan a la mayoría de las cocinas y vienen en una variedad de estilos y tamaños que complementan tu decoración.
Campanas empotradas. Los extractores de olores empotrados están diseñados para integrarse discretamente en la parte superior de tu gabinete. Son ideales si deseas mantener una apariencia limpia y minimalista en tu cocina pues se activan cuando las necesitas y se ocultan cuando no están en uso.
Campanas isla. Si tienes una isla de cocina, una campana extractora en isla es una elección elegante. Se cuelgan del techo sobre la isla y son ideales para cocinas con un diseño de concepto abierto que agregan un elemento visual impresionante mientras proporcionan una excelente extracción de humos.
Campanas de techo. Las campanas de techo, como su nombre indica, se montan en el techo. Son perfectas para cocinas con techos altos y pueden ser un punto focal espectacular en el diseño del espacio.
Paso a paso para instalar tu campana extractora
Instalar una campana extractora correctamente garantiza una buena ventilación y eliminación de humos en la cocina. A continuación, conocerás cómo instalar tu campana extractora paso a paso:
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Elegir la ubicación adecuada: la campana debe colocarse justo encima de la placa de cocina, centrada y a una altura de entre 60 y 75 cm, dependiendo del tipo (de pared, isla o encastre).
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Desconectar la electricidad: antes de comenzar, corta la corriente eléctrica para trabajar con seguridad.
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Marcar los puntos de fijación: usa un nivel para asegurar una instalación recta. Marca los orificios donde irán los tornillos de soporte según las medidas del fabricante.
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Perforar y colocar los anclajes: taladra los agujeros marcados e inserta los tacos o anclajes correspondientes.
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Fijación: coloca la base o estructura de la campana extractora en su lugar y asegúrala con tornillos firmemente.
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Conectar el tubo de extracción: une el tubo flexible o conducto al orificio de salida de la campana y al conducto exterior, sellando bien las uniones para evitar fugas.
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Conectar la electricidad: realiza la conexión eléctrica y vuelve a activar la corriente.
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Comprobar el funcionamiento: enciende la campana para verificar que aspira correctamente y no hay vibraciones ni ruidos anormales.